lunes 26 / 06 / 2023

Es importante reconocer que la Agenda 2030 no es perfecta y que enfrenta desafíos en su implementación. Estas críticas constructivas son válidas y deben ser abordadas para asegurar su éxito. Sin embargo, la postura de la extrema derecha va más allá de estas críticas y se basa en la desinformación y el rechazo a la cooperación internacional, utilizando tácticas de miedo y manipulación para desacreditar los esfuerzos destinados a luchar contra el cambio climático.


Agenda 2030: el camino necesario contra la paranoia de extrema derecha

Agenda 2030: el camino necesario contra la paranoia de extrema derecha

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible fue adoptada por las Naciones Unidas en 2015, esta agenda establece metas ambiciosas para abordar los desafíos globales más apremiantes. La Agenda es un marco integral y ambicioso que abarca 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que van desde la erradicación de la pobreza y el hambre hasta la acción climática y la igualdad de género. Estos objetivos proporcionan una guía clara y unificada para que los gobiernos, las organizaciones y las personas trabajen juntos en la búsqueda de un futuro más sostenible y equitativo. Sin embargo, la extrema derecha ha expresado críticas hacia esta agenda, alegando que socava la soberanía nacional y promueve una agenda globalista, cuestión esta que enlaza con otros grupos conspiranoicos que hablan de grupos globales que están usando los ODS para ampliar los beneficios y el control de determinadas empresas sobre el poder político, como si esto fuera algo novedoso impulsado recientemente. Desde la caída del bloque soviético, en los años 90 del pasado siglo, la globalización y "concentración" de las empresas multinacionales ha ido creciendo y creciendo sin la necesidad (sino más bien lo contrario) de hacer ningún tipo de "green whasing".

Es importante señalar que la Agenda 2030 fomenta una colaboración global y la participación de todos los actores relevantes, incluidos los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. Esta inclusión y cooperación son fundamentales para abordar los desafíos complejos que enfrenta nuestro mundo. Sin embargo, la extrema derecha ha tratado de desacreditar estos esfuerzos, alegando que la agenda busca imponer un gobierno mundial y erosionar la identidad cultural de las naciones.

La sostenibilidad y la resiliencia son principios fundamentales de la Agenda 2030. El objetivo es lograr un desarrollo económico y social equitativo sin comprometer los recursos naturales y los sistemas que sustentan nuestra existencia. Sin embargo, algunos sectores de la extrema derecha han argumentado que esta agenda descuida la importancia del crecimiento económico y pone en peligro los intereses económicos de las naciones.

Es importante reconocer que la Agenda 2030 no es perfecta y que enfrenta desafíos en su implementación. Algunos críticos han señalado la complejidad y la falta de claridad en cuanto a los mecanismos de financiamiento y seguimiento de los ODS. Estas críticas constructivas son válidas y deben ser abordadas para asegurar el éxito de la agenda. Sin embargo, la postura de la extrema derecha va más allá de estas críticas legítimas y se basa en la desinformación y el rechazo ideológico a la cooperación internacional. En definitiva, utiliza tácticas de miedo y manipulación para desacreditar los esfuerzos destinados a luchar contra el cambio climático. Debemos tener pensamiento crítico para abordar toda la (des)información que nos llega a través de las redes sociales y seguir defendiendo la necesidad de luchar contra el cambio climático y por un mundo mejor.